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domingo, 29 de marzo de 2009

INQUIETUD



Mi conciencia dormida reposa,
sobre el aliento de una lágrima,
de placer henchida.
Me pregunto ¿dónde está mi alma?.

¿Qué oscuros pensamientos me dominan?
¿Qué delirios leves, sueños breves,
ansias de paz deseo alcanzar?

Mi alma y yo añoran algo...
que no sé dónde está.
Mi alma y yo añoran algo ...
Dios, ¡no sé ya dónde buscar!.

domingo, 22 de marzo de 2009

SENSACIONES




En mis sueños apareces
y me hablas en susurros
que son para mis oídos
¡delicias!

De mi mente
te vas apoderando
y con suavidad me acaricias
lentamente.
Yo, esperando,
me estremezco
al sentirte

En voces te conviertes
y sobre mí te deslizas.
Yo, impaciente.

Las cenizas del ayer
conviertes,
en fuego que se eleva,
en recuerdos
que se sublevan.

Mi memoria es
como un volcán que arde,
nube que se evapora,
tormenta que se transforma
en huracán que absorbe,
todo lo que toca.

Un lamento que se pierde
en la lejanía
y entre calladas sombras
se oye su cántico,
su letanía.

Benditas las horas
que cabalgan en la noche
queriendo alcanzar la luna
y besarla,
en un inmenso cielo
de estrellas aún por brillar.

Tu sombra ensanchada,
alargada a veces,
siempre va conmigo.
Y en mi mundo de sueños
¡se pierde!

Trato de atrapar los hilos
de la marioneta que
ante mí, baila.
Pero en su compás fiero
huye, ¡se escapa!

Invisible manto
de las hojas
que de los árboles
caen,
en un otoño de colores
¡ávido!

Gotas de rocío en las flores
que su sed sacia.
Alameda poblada
de grandes acacias.
Inmenso mar
que refleja en sus aguas
una tormenta
que poco a poco,
¡estalla!

Con tu brisa, abrázame.
Con la lluvia de tu inspiración,
poséeme.
Con esos versos que queman,
bésame.
Pero déjame alcanzar mi pluma
y convertirte en poema.

miércoles, 18 de marzo de 2009

PRISIONERO

Sé que en mi amargura
hoy traspasé
el límite de la cordura
y avancé
hacia la locurade mi abandono.

Estoy aquí escondido
en un túnel apartado,
en la miseria perdido,
y en el fuego atrapado
de las ansias
que me queman las entrañas.

Arrastrado
por la sustancia
que corre por mi sangre
entrando despacio.
Pierdo el hambre
y el cansancio…

Y mientras me hundo
en el abismo de la droga
la realidad de mi mundo
en mis pensamientos, se evapora.

Se alejan las horas
y aparecen las sombras
que silenciosas me rodean.
Viene la inconciencia
y entre sus dulces brazos
muere mi débil rechazo.

Unos ojos negros
me persiguen,
una carita redonda
que me hiere
allá donde voy, me sigue.

No sé si vuelvo o no
hacia la verdad,
o aún estoy
en un imposible sueño
por descifrar.

Nunca fui
de mi vida el dueño,
siempre me sometí
a la esclavitud de una dosis
y a pesar de los reproches
de mi conciencia
al despertar
de ese largo viaje
siempre me paraliza
la gran ausencia
de días y noches.

Siento en mi interior
una gran desdicha.
Miro al pasado y quiero
de un trazo borrarlo,
pero me duele el alma
al no lograrlo.

Enemigo cruel
¿qué hiciste conmigo?
aparté de mi camino
familiares y amigos.
¡Todo se fue!

Y esta soledad que arrasa
todo lo que toca.
Y se mueren los deseos
al cruzar esa delgada línea
que todo lo trastoca,
que me engaña.

Entre mi presente y futuro
ya no hay distancias.
Y no tengo nada seguro
de si aquí me quedo
o quizás me vaya.

Poco a poco
los ojos se cierran
y me adentro en el pozo
de esta cruel guerra.
¿Me estaré volviendo loco?
o ¿sólo estoy ciego?

Quizás si mañana puedo..lo dejo.
No sé…puede ser …
la oscuridad ha vuelto
¡Ya no puedo pensar!