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domingo, 20 de diciembre de 2009

ALCANZAR LOS LIMITES (Microrelato)



Todo daba vueltas. Estaba aturdido. Richard tardaba demasiado en tapar el agujero. El cuerpo se resbalaba. La lluvia caía implacable. No quería tocarlo. Le di un puntapié y evité su caída.
- Por Dios, ¡date prisa hombre!
- ¡Maldito imbécil!, me respondió.
Nadie sospecharía de mí por eso Yo era el tipo raro al que todos evitaban. Nunca podrían imaginar lo que se les avecinaba.
Llevaba trabajando en mi descubrimiento dos malditos años. Nadie quiso escucharme. La dirección me negó la subvención. Era cuestión de días hacer realidad mi sueño: ¡regreso a la vida! Por fin cargamos al muerto y lo llevamos al Laboratorio.
Sentí un escalofrío al tocarlo. Inyecté la solución y esperé pero me quedé dormido.
Un susurro a mis espaldas. Unos pasos. Giré la cabeza. Mi grito se ahogó en la fuerza del golpe. Antes de caer pensé que había jugado a ser Dios.

SABIAS LAS PALABRAS



Sabias las palabras
en su inmenso significado
pobladas de matices
de trazos largos
arrastradas por lápices
o bolígrafos
plumas en ristre
o en un teclado.

Clavadas como aguijones
dibujadas en la mente
despacio o a empujones
en el corazón grabadas
llenas de esperanza e ilusiones
rotas en la tardanza
de las estaciones.

Descifrando todo un cúmulo
de sensaciones
saliendo del alma
a borbotones
dolorosas y profundas
alegres o victoriosas
retando una y otra vez
de manera rotunda
la escritura más misteriosa.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ME MUEVO



Me muevo entre tus caderas
al son de tus gemidos
y cual pantera
emito gruñidos
al dulce vaivén
de tu cuerpo desnudo
y en tu mundo de pasión
¡yo me hundo!

Tus manos se deslizan
mientras tu boca hambrienta
beso a beso me acaricia
y en mi piel va grabando
con su fuego tu nombre.
Ahora sé ya que tú
¡eres mi hombre!

Me haces sentir
que el suelo desaparece
y me conduces al cielo
me mimas, me dices cosas
¡que me estremecen!

Mi corazón de hielo
ya se rompió
abrió sus grietas
y se fundió
ante tanta ternura.
Ahora solo vive en mí
la locura
¡de tenerte otra vez!

DIBUJANDOTE



Tímida, mi pluma se asoma
buscando tu figura
y rasgando el papel
poco a poco te dibuja
de la cabeza a los pies.

Dedos grandes y unidos
que sienten cosquillas
y te hacen reir como a un niño.

Piernas suaves
largas pantorrillas
entre ellas yo me pierdo como nave
a la deriva.

Y cuando me agarro a tu cintura
suavemente me empujas
y me dominas
y me estremeces
cuando me giras.

Silenciosamente me arrastro
hasta tu pecho
y me acuesto en él
mullido lecho
donde se duerme un dulce sueño
y se hunde mi timidez.

Tu boca se ofrece
como el más exquisito manjar
habla y se mece
en la sonrisa
y en ella se extienden
pícaros los dientes
cuando te da la risa.

Tus ojos se iluminan
al mirarme
y llenos de luces brillantes
aún son más grandes

El cielo se prendió en ellos
y el azul infinito allí se quedo
sumergido en su profundidad
¡cuántos navíos se perdieron
en esa inmensidad!

Tus manos acarician
mis cabellos
y deslizándose entre ellos
van bajando
no importa dónde ni cuando
por el horizonte de mi cuerpo.

Silencio roto por el murmullo
de tus palabras y besos
por el éxtasis y la locura
de esta pasión y este amor
que ya no nos tortura

La noche se pierde
lentamente
la luna se evapora
y cuando la atraviesa el alba
aún me muero de ansias
¡cuando tú me amas!

AQUELLAS GOTAS




Aquellas gotas oscuras
que caían lentamente
por paredes maltrechas
de desvelos y ausencias…
hasta convertirse en un torrente
de penas.

Aquel agua que corría
a raudales
uniendo sus vías
formando canales
de gastados días.

Aquel lago de cristal
que se formó
aquel sabor acre
aquel humo y aquel olor
¿sabes?
¡eran mis lágrimas de dolor!.

POEMA




En este exquisito segundo
de la noche
donde los pensamientos vuelan
ágiles entre los dedos
nada se esconde
al derroche de la imaginación.

Y aunque temerosa la mano tiembla
a veces
su fuerza es poderosa
estremece

Rasgando el papel
puede vestirte
de luces y colores
convertirte en el centro
de ardientes amores
hacerte diestro
o concederte honores.

Torbellino lento
pero implacable
la mente se abre
a la melodía que se escapa
de infinitas palabras
y las absorbe.

Historias miles
se desatan
con la luna de fondo
o un mar de plata
lleno de sirenas que cantan.

Puedes ser un sujeto
cualquiera
convertido en soneto
cuando la mano quiera
estatua de sal o de piedra.

El tiempo ya se quiebra
y se desvanece
ante el alba
que callada aparece

Se coronan los versos
se oyen los latidos
de la rima
abrazándose en el poema.